Plan Lector - Selecciones del Reader's Digest


Si eres un amante de la buena lectura, tal vez te gustaría explorar los bellos e interesantes artículos de lo mejor de la prensa mundial. Han pasado décadas y pese a todos los adelantos de la tecnología SELECCIONES sigue contando con miles de seguidores. Regístrate y accede a material que puedes usar en tu aula. 

Selecciones es una revista mensual cuyo primer número es de diciembre de 1940. De propiedad de The Reader's Digest Association. Corresponde a la edición en español del Reader's Digest fundada en 1921, de ahí su título completo: Selecciones del Reader's Digest.

Historia
En el sótano de una casa ubicada en la esquina de Macdougal Street y Minetta Lane, en pleno corazón del Greenwich Village neoyorquino (hoy transformada en restaurante), comenzó la historia de Reader's Digest. Fue allí donde en 1922 el matrimonio Wallace, De Witt y Lila, comenzó la historia de su «sueño americano», enviando 5.000 cartas a amigos, conocidos y otros; solicitaban 3 dólares por la suscripción anual a una revista novedosa: Formato pocket, con 30 artículos (uno por cada día del mes) de interés general, seleccionados de otras revistas, pero «condensados», es decir, abreviados sin perder el sentido de los mismos.

Ese proyecto había sido concebido por De Witt después de quedar herido en la batalla de Verdún (en la Primera Guerra Mundial), durante su larga recuperación en el hospital, que duró más de dos meses. Al regresar de Europa, trabajó en la idea y envió su proyecto a más de diez grandes editores en Estados Unidos. Nadie le vio interés comercial, salvo el magnate Randolph Hearst, quien sin embargo tampoco lo consideró viable.

De las 5.000 personas contactadas, 1.500 aceptaron la propuesta, y con un capital inicial de 4.500 dólares, comenzó el Reader's Digest, que hoy cuenta con cincuenta y dos ediciones independientes en treinta y cinco idiomas y más de cien millones de lectores en todo el mundo, siendo uno de los fenómenos editoriales más importantes a nivel mundial. Sin embargo, a partir de mediados de la década de 2000, ha experimentado cierto declive con la creciente popularidad del Internet, las revistas de espectáculos y las bitácoras, llegando a cerrar sus oficinas en Italia y Dinamarca y a vender su sección británica, aunque manteniendo la licencia.